Sale el próximo fin de semana


Algunos artículos interesantes del fin de semana:
Clarín
La movilidad tecnológica no hizo pie en el país
El desafío del libro en la era digital
¿El rock suena en pasado?
La Nación
Viernes sin e-mail para reducir el stress
Reportaje a Adrián Paenza
Archivos, desidia y falta de información
P/12
Nueva Orleans y Katrina, por Spike Lee
Blogs: Los fiscales del transporte
Perfil
Carlos Slim y las inversiones en telecomunicaciones
De modelo a actor porno
Aconteceres de una semana agitada
Mientras bailaba el sábado en el recital de Soda Stereo (ver video que acercó un amigo de eBlog) y a 45 días de asumir, Mauricio Macri perdía a su primer soldado antes de ir a la guerra. La cultura le está trayendo más de un dolor de cabeza.
Quien había sido designado para ocupar el Ministerio de Cultura, el editor y ex titiritero (sic) Luis Hernán Rodriguez Felder, salió eyectado de su silla antes de sentarse porque la gente del mundillo cultural puso el grito en el cielo -con campaña de mail incluída- para destronarlo porque había hablado mal de León Ferrari. Y Mauricio, para no desgastar su autoridad antes de tiempo y menos por una cuestión tan insignificante para él como es la cultura, prefirió no agitar aguas y ceder. Felder se fue enojado de donde nunca estuvo diciendo que hay feroces internas en el PRO y habló de «halcones y palomas». (¿Recuerdan? Navarro Montoya y El Beto Márcico en aquella histórica interna del Boca Campeón 1991).
Pero Mauricio cedió a Felder como cedió también hace unos meses cuando le bajó el pulgar a Ignacio Liprandi, que había sido el elegido para ir a Cultura pero la Iglesia metió la cola. Es que Liprandi hizo declaraciones un poco incómodas sobre la unión civil entre homosexuales y un Cardenal que confiesa a varios del PRO incluída Gabriela llamó a Mauricio para saludarlo.
Ayer a la noche todavía se barajaban nombres para ver quién ocupará el Ministerio. Entre los cafés y los llamados por celular, alguien hizo un chiste sobre llamarlo a Riquelme y todos lo miraron feo. El horno no está para bollos.
Sea quien sea el próximo candidato a Cultura, ya tiene que haber aprendido la lección: no dar reportajes!
El resto de los titulares para los ocho ministerios ya están confirmados. La Nación publica hoy todos los nombres.
Leer MásColumna publicada en Newsweek la semana pasada.

Google eligió la Argentina para instalar su tercer centro mundial de operaciones (los otros dos están en California e Irlanda) y desde acá atender a los países latinoamericanos de habla hispana (menos Brasil y México) y a España. Por aquellos días, Eric Schmidt, el CEO de Google, visitó nuestro país para la presentación oficial de la compañía ante la prensa y se reunió con el vicepresidente Daniel Scioli. Demasiado interés para la creación de apenas 90 puestos de trabajo, aunque la idea es incrementar ese número hasta llegar a mil en el mediano plazo. Las oficinas funcionan desde abril provisoriamente en la zona de Retiro, pero a fines de año se mudarán hasta Puerto Madero.
Alberto Arébalos es argentino, tiene 46 años y ocupa el puesto de Director de Comunicaciones de Google para América Latina. En 1989 emigró hacia los Estados Unidos y allí trabajó, entre otras cosas, para la agencia Reuters y Cisco Systems. Con un castellano mezcla de porteño y neutro, pasó unas horas en Buenos Aires y charló con Newsweek. ?El negocio de Google es crear productos y después ver cómo los vendemos?, explica cuando le pregunto qué hará la compañía fundada por Larry Page y Sergey Brin en 1998. No da cifras sobre inversión en el país ni facturación (aunque Google facturó el año pasado 12 mil millones de dólares). ?Es que nuestra competencia lee los diarios?, se ríe sabiendo que Microsoft también lanzó hace poco su plan regional para generar negocios vinculados a la publicidad online.
La oficina local de Google atiende a 5.000 anunciantes (repartidos en partes iguales entre Latinoamérica y España) y el foco principal es la publicidad. ?El objetivo es incrementar Adwords, que son los que pagan?, dice Arébalos. En efecto, el sistema Adwords le reporta a la Google sus principales ingresos. Consiste en que las empresas ?en su mayoría Pymes- paguen para que el buscador les ubique palabras claves relacionadas a su negocio en millones de sitios web y blogs. A través de Adsense, Google le paga un porcentaje de ese dinero a sus ?socios?: los dueños de esos sitios y blogs.
?Google eligió la Argentina por la calidad de empleo y el talento universitario de las personas, que tienen un gran espíritu emprendedor. Eso no se encuentra fácilmente en Latinoamérica?, explica Arébalos casi de memoria. En rigor, los procesos de selección de personal fueron muy exigentes: incluyeron entrevistas telefónicas, presenciales (en inglés y castellano) y larguísimos exámenes escritos. La mayoría de los empleados actuales estudiaron en las universidades privadas San Andrés (una de las presentaciones fue en su auditorio) y Torcuato Di Tella. Son todos muy jóvenes y el más veterano del equipo es el director comercial, Germán Rinaldi, que proviene de Radio 10. Según un video institucional que circula en YouTube, los empleados de Google Argentina parecen felices y decoran sus oficinas con juguetes de colores chillones. Además, la empresa les paga gimnasio y banda ancha y cuando se muden al nuevo edificio, tendrán comedor gratis.
Por otro lado, América Latina es la región donde más crecieron las operaciones de la compañía por el aumento sostenido de la banda ancha, el uso de las tarjetas de crédito y que el español es el segundo idioma más usado para las búsquedas (después del inglés), entre otras razones. Arébalos desmiente que hayan elegido el país por una cuestión de costos, reducidos por la devaluación. ?Se piensa a largo plazo y el 3 a 1 es un detalle circunstancial que el día de mañana puede cambiar. En 20 años, Google seguirá plantado aquí?.
Para que no se queje la gente culta, ya dimos las novedades literarias de noviembre. Ahora volvemos a la chabacanería habitual de cada mes con la tapa de la revista Hombre que sale en pocos días:

Se cumplen hoy 10 años del último partido oficial de Diego Maradona. Fue una fecha atípica del Torneo Apertura porque se jugó el sábado 25 de octubre, ya que al día siguiente había elecciones (ganó la Alianza, Menem empezaba a perder poder). Con la camiseta de Boca («la del Michigan», protestó Diego), el ídolo jugó en el Monumental el súperclasico contra River.

Pero aquel año Maradona venía a los tropiezos. Se peleaba con la dirigencia («el cartonero Báez»), no entrenaba lo suficiente, había estado casi todo el torneo sin jugar por un doping positivo (que judicialmente lograron anular) y por eso aquel último partido fue malo. Diego fue una sombra en la cancha, tocando pocas pelotas, errando pases y trotando sin rumbo.

Héctor «Bambino» Veira, el DT xeneize en aquel entonces, lo reemplazó en el entretiempo por un chico que prometía: Juan Román Riquelme. Boca ganó 2 a 1 con un gol agónico de Martín Palermo bajo la lluvia. Maradona festejó en cuero con la hinchada de Boca, haciéndole gestos con la mano a los de River.

Para mi libro «Vivir en los medios» (Marea, 2006), el periodista Juan Pablo Varsky contó: ?Dentro de mi crónica, donde tenía que hablar de él pero también de otras cosas, trataba de expresar mi opinión. A mí me pasaba que lo veía jugar mal. Le faltaba cambio de ritmo, pique corto, aceleración, se equivocaba en los pases. Y la verdad, los últimos partidos de Maradona fueron como los últimos discos de Charly García: un desastre. Contra River fue un verdadero desastre. Boca con él perdía 1 a 0 y cuando fue reemplazado por Riquelme, terminó ganando el partido?. El periodista de Clarín Héctor Hugo Cardozo se preguntó en su crónica: ?¿Maradona debe ser titular en el Boca puntero? Diego cumplió, ante River, uno de sus peores partidos en Primera. Fue evidente que jugó por amor propio y porque él lo decide?.
Como dato de color, se recordará que aquella tarde Maradona fue a saludar a Ramón Díaz antes de que empiece el partido. Ambos habían sido muy amigos (ganaron juntos el Mundial Juvenil `79) pero se habían distanciado a mediados de los años `80. Maradona se acercó hasta el banco de River, pero el DT millonario lo saludó con frialdad.

Nadie -ni el mismo Diego- sabía aquel sábado que ese había sido su último partido como futbolista. Es cierto que se sospechaba que estaba transitando el final de su carrera, pero con Maradona era imposible predecir cualquier cosa. Las constantes vueltas al fútbol de esos años lograban desorientar al mejor futurólogo.
Sin embargo, cuatro días después, el día de su cumpleaños número 37, Maradona anunció públicamente su retiro definitivo del fútbol. Y no volvió nunca más.

Cinco meses después, en un reportaje en La Nación, el entonces vicepresidente segundo de Boca, Luis Conde (ya fallecido), reconoció que con la segunda vuelta de Maradona ?básicamente se buscó que Diego terminase de hacer declaraciones contra Mauricio Macri, calificándolo como el cartonero Báez?. El artículo agregaba: ?Un reconocimiento tardío, pero válido para entender el peso de la palabra de Maradona?.
(post publicado también en Retrovisor)
Leer MásAyer comentábamos con Zunini en la presentación del libro de Carla Castelo (también charlamos un rato con el guardespalda Samurai) que son estos los tipos de post que llevan mucha producción, pero que resultan los más ingratos en cuanto a comentarios y repercusión en otros blogs. Uno se pasa varios días armándolos, pidiéndoles casi de rodillas a la gente de prensa de las editoriales que manden las tapas de sus novedades por mail, rogándoles que te adelanten los datos, etc. Pero bueno, eBlog es un sacerdocio, que no especula ni regatea esfuerzos a la hora de brindarse a su público. Acá están las novedades de noviembre de las principales editoriales:
Sudamericana
Infraganti (antología de narradores jóvenes sobre casos policiales)
Todas superadas (Maitena)
Gracias por volar conmigo (Fernando Peña)

Planeta
La muerte lenta de Luciana B (Guillermo Martínez)
Nadie vio Matrix (Walter Graziano)
Comer y pasarla bien (Narda Lepes)

Ediciones B
Últimas noticas de Fidel Castro y el Che (Rogelio García Lupo)
La inquisición. El reino del miedo (Toby Green)

Tusquets
Los imprudentes (Josefina Licitra)

Norma
El modelo Google (Bernard Girard)

Clarín-Alfaguara
Elena sabe (Claudia Piñeiro)

Manantial:
Una voz y nada más (Mladen Dólar, con Prólogo de Slavoj Zizek)
Michel Foucault, la inquietud de la historia (Mathieu Potte- Bonneville)

Ediciones Continente:
320 Superclásicos (Diego Ariel Estévez)
