Las discográficas tiran manotazos cada vez más obvios para que los números no sean tan rojos. En una época que será recordada como la de los retornos de los grupos de música y los clásicos del cine, Los Fabulosos Cadillacs no podían quedarse afuera del gran negocio de «la vuelta». Todo tiene que volver como sea. Y ahí están ellos, gordos, más viejos y un poco prisioneros de la parafernalia montada a su alrededor para lucrar. Del «Me verás volver» de Soda el año pasado al «Yo te avisé» (quién, cuándo?) de LCF pasaron apenas unos meses y los mismos sponsors -no casualmente- de celulares.
Es paradójico que mientras la música se baja por celular y el futuro ya no es hoy sino ayer, lo nuevo sea lo viejo. Y que se intente llegar a los chicos de 17, 18 o 22 años con gente que ya pasó hace rato los 40 y sin mucho más para decir que frases licuadas por agentes de prensa y marketing. Que ya pasó la mala onda, que ahora en el grupo hay otra energía y que extrañaban tocar juntos, que están más grandes y maduros y se juntaron en el momento justo y sus hijos ya tocan y les emociona que los vean arriba del escenario. En diciembre serán tapa de la Rolling y llenarán, habrá DVD, gira latina y dejarán la puerta abierta para, en una de esas, quién sabe, volver con la frente algo marchita y bien alta. Yo te avisé que me verás volver.

