La buena: La circulación de los diarios en todo el mundo aumentó 2, 57%. La mala: La circulación de los diarios en todo el mundo aumentó 2, 57%.
Mientras las versiones online sigue creciendo sin pausa, la industria de los diarios de papel ya no sabe cómo hacer para mostrar cifras «optimistas» en cuanto a la circulación y venta de publicidad. Suman los diarios gratuitos, las ventas en países subdesarrollados y la «explosión» en economías emergentes como China y otros países de Asia. Lo cierto es que en los Estados Unidos y en los principales países de Europa, los diarios no pueden frenar su caída.
En Suecia se está desarrollando la asamblea mundial de la Asociación Mundial de Periódicos (AMP) y Clarín publica hoy un artículo escrito por Ricardo Kirschbaum sobre el tema, titulado «Debaten el rol de la prensa escrita ante el avance de los nuevos medios». La nota resulta una excelente muestra de lo desorientada y contradictoria que parece la industria a la hora de admitir en público e informar su situación.
Por un lado, escribe Kirschbaum, el gerente general de la organización, Timothy Balding «siguió desparramando cifras optimistas: la circulación de los diarios pagos y gratuitos cayó en EE.UU. 3,03 el año pasado y ya lleva un descenso de 8.05 en el lustro, pero en China e India el crecimiento fue espectacular» (!).
Sin embargo después el periodista aclara que esos números «no se condicen con las que maneja la industria, donde esas cifras no se han alcanzado». Y agrega (las negritas son mías): «Aunque nadie ha planteado en público sus discrepancias con el informe de Balding, en el foro de editores comenzaron a discutirse, como todos los años, los problemas que efectivamente enfrentan los diarios».
Kirschbaum deja entrever en ese párrafo algo muy importante: salvo excepciones (como la de Arthur Sulzberger, que dijo el año pasado que no sabe ni le importa que en cinco años el New York Times va a dejarse de imprimir en papel), la industria de los diarios del papel tiene un discurso oficial que no se condice con la realidad. En público, dibujan números para mostrar optimismo pero en privado admiten la crisis y el respirador artificial que tienen puesto para poder seguir adelante.
Por lo pronto, la única verdad es la realidad, decía un tal Perón. El sábado que pasó fue el último sábado que el Whashington Times saldrá en papel. Las cifras de ese día no alcanzan para lograr la rentabilidad del resto de los días y decidieron apostar más al sitio web. Así que ahora el diario sólo saldrá impreso de domingo a viernes.

