Más allá de lo estrictamente musical (basta ya de La Maza y Sólo le pido a Dios!), los dos shows en simultáneo del sábado a la tarde fueron una muestra más de la hipocresía general cuando se intenta hablar de «la pobreza y el hambre en el mundo». Desde los músicos que participan hasta la gente que va y casi todos los medios de comunicación, todos forman parte de una gran puesta en escena que mezcla supuestos fines benéficos para lucrar con la emoción y la supuesta buena conciencia de «la gente», que se moviliza pura y exclusivamente para ver a sus artistas favoritos. El «hambre» en este tipo de shows ocupa un lugar parecido al que ocupan los sueños de los que acompañan a los famosos en el «Bailando por un sueño» de Tinelli. Es la causa buena, justa y emotiva, necesaria para justificar semejante derroche.
La Fundación ALAS -regenteada por Antonito De La Rúa y patrocinada por el magnate mexicano Carlos Slim que desembolsó 110 millones de dólares- se denomina escuetamente como un «movimiento dedicado a los niños latinoamericanos», pero el complejísimo problema del hambre y la desnutrición infantil sigue lejos de resolverse.
Por eso hoy repetimos lo que dijimos en octubre de 2005 sobre aquel famoso Live8 que reunió a los mejores artistas del mundo: «Un recital por los pobres que sólo pudieron ver y disfrutar los ricos. Ninguno de los chicos desnutridos en Africa jamás podrán siquiera soñar con comprarse una sola canción de cualquier grupo de los que tocó el sábado».
«Como casi siempre, los medios (sobre todo la TV) fueron funcionales ?al reclamo contra la pobreza? e inundaron de mensajes vacuos sin reflexión alguna de lo que significa para la sociedad la problemática del hambre. Nadie intentó ni amagó a explicar, por ejemplo, porqué los argentinos sufren desnutrición muy lejos de Africa, apenas a metros de la Gral. Paz; y los motivos por los cuales miles y miles de chicos van al colegio solamente para que le den el plato de comida diaria. Escuchar al conductor de Telenoche decir: ?El mundo se unió a través de la música en un gesto que vale más que mil palabras? (!) y varias frases del estilo ?Por una utopía?.
2005. Madonna junto a la chica india -ya mujer- que fue el símbolo del primer Live Aid de 1985.
2008. Shakira junto una nena colombiana que toca el acordeón.


