El avance del retoque digital se está poniendo peligrosamente de moda en los medios gráficos. Día a día vemos en las revistas modelos y actrices de más de medio siglo sin ningún arruga, con dientes blancos, piernas lisas y doradas en pleno invierno, cejas perfectas, ojos turquesas y brillantes. Ninguna imperfección, ni mancha ni, obviamente, pozo de celulitis. Muchas de ellas ya parecen figuras modeladas en 3D.
Sirve como ejemplo la tapa del suplemento Sal! de Clarín, que el viernes pasado publicó un reportaje a Mirtha Legrand (de Tinayre). El resultado fue el siguiente:

¿No es demasiado? Creo que se está llegando a un punto de difícil retorno, donde están en juego los límites éticos de la prensa y cierta subestimación a los lectores por parte de estos medios. A casi nadie le molesta una modelo sin celulitis, pero el análisis cambia cuando, para causar más impresión, se le agrega más brillo y rojo a la sangre de un soldado estadounidense muerto en Irak. Sin dudas que el tema de las fotos retocadas digitalmente es uno de los grandes debates pendientes de la prensa gráfica actual. Hace algunas semanas hablé del tema con una directora de marketing de Getty Images, una de las agencias fotográficas más importantes del mundo. Pronto publicaré sus interesantes testimonios.
Al respecto, es muy piola la movida publicitaria iniciada hace unos meses por el gobierno de Suecia, y que comentamos ya en eBlog. Con la ayuda de un juego interactivo, miren el antes y el después de una modelo sometida al manipuleo con el Photoshop.
