A pesar de que en los escritorios ambos continúan cerrando negocios millonarios, los enfrentamientos públicos entre el gobierno de CFK y Clarín se intensificaron en los últimos días. Hace una semana, la presidenta dijo que una caricatura de Hermenegildo Sábat (foto) era «un mensaje cuasi mafioso», lo que provocó un repudio desde casi todos los sectores de prensa. Hugo Moyano apareció con carteles con la frase «Clarín miente» y ayer, durante un acto oficial en Bernal, aparecieron más carteles, esta vez contra Clarín y TN, el canal de noticias del Grupo Clarín, apodado «Todo negativo» por el movimiento que responde a Máximo, el hijo de Néstor Kirchner. La transmisión oficial del acto enfocó los carteles en primer plano varias veces. También generó polémica y un fuerte rechazo en Clarín el proyecto del gobierno de crear un Observatorio de Medios para controlar a la prensa.
Ayer a la noche, el líder píquetero Luis D´elía estuvo como invitado en el programa A dos voces, de TN. Se cruzó duro con Fernando Iglesias, de la Coalición Cívica, y los dos conductores, Marcelo Bonelli y Silvestre, que no supieron manejar la situación con argumentos sólidos. D´elía acusó a Clarín de monopolio y de ser «un revolver en la cabeza de la democracia», entre otras cosas.
¿Qué hay detrás de estos enfrentamientos? ¿Se pegan con guantes de box?

