Columna publicada en Newsweek la semana pasada:
?Por fin?, habrán suspirado los directivos de las principales compañías de productos electrónicos, al ver que durante este año que ya se es historia los televisores de LCD (Liquid Cristal Display) empezaron a venderse de una forma más o menos sostenida. El alivio se produce porque todavía sangran las heridas de aquellos que apostaron todo al Mundial de Alemania 2006. Pero en aquel entonces, las ventas estuvieron muy lejos de los pronósticos y fue necesario replantear estrategias. La primera y principal: el precio. Un LCD de 32 pulgadas se consigue hoy por entre 4 y 5 mil pesos, dependiendo de la marca. La mitad de lo que costaba hace dos años.
Ultrachatos, livianos, elegantes y modernos, los televisores de LCD le ganaron la pulseada a los de plasma y vienen con todo a sembrar el terreno para cuando la TV digital sea una realidad. Se estima que cuando termine este año casi mágico, se habrán vendido 150 mil televisores planos, el doble de lo vendido el año pasado y muy por encima de las míseras 13 mil unidades de 2005. Por eso, de cara al 2008, se invertirán $100 millones para aumentar el stock actual y elevar las ventas a 300 mil unidades.
Durante el último mes, sabiendo que durante la época navideña muchos aprovechan para comprar un nuevo televisor, las principales marcas (Philips, Sony, Samsung y LG, entre otras) lanzaron con bombos y platillos sus nuevos modelos de LCD y la competencia se vislumbra fuerte. Por eso cada una se esfuerza al máximo para diferenciarse de su competidora más cercana, ya que los televisores son básicamente todos los mismos en cuanto a tecnología y calidad.
En simultáneo con Uruguay y Paraguay, Philips ?que lidera ampliamente el mercado, seguida por Sony- apostó al arte y al diseño para su línea Black Diamond que ofrece 32, 37 y 42 pulgadas. La fotógrafa Andy Cherniasvsky y el artista Carlos Páez Vilaró plasmaron su talento para la campaña e hicieron lo que mejor saben sobre un 42 pulgadas. Sus precios van de los 5 mil pesos (32?) hasta los 10 mil (42? con Ambilight).
Sony aprovechó la presentación de su estándar Full HD (High Definition) para dar a conocer sus nuevos modelos W de LCD correspondientes a su línea Bravia. Arrancan con más pulgadas que el resto (40?, 46? y 52?) y tienen una calidad superior ya que escalan hasta 1080 líneas progresivas, obteniendo el doble de pixeles que una TV de alta definición común. Pero son más caros que los de otras marcas. Para tener uno hay que romper varios chanchitos: $11.000 el de ?40 y $19.000 el de 52?.
LG presentó su línea Time Machine II (de 32? y 42?) cuyo principal diferencial es un disco rígido interno de 80 GB para grabar programas o poner pausa en vivo para ir al baño, por ejemplo. ?Es posible dominar el tiempo?, explicó con aire filosófica Carolina Goodacre, coordinadora de la Unidad de Electrónica de la filial local de LG.
La coreana Samsung, por su parte, importó al país el R8, su modelo más vendido en el mundo (más de cinco millones de unidades) disponible en 26, 32 y 40 pulgadas. ?Era sólo cuestión de tiempo para que llegara a la Argentina? dijo inflando el pecho Fernando Verrua, Gerente de Marketing de Samsung, que este año facturó en el país alrededor de 350 millones de dólares. Su modelo de 26? se consigue a $3.800, mientras que para tener el de ?42 hay que desembolsar $7.000. ¿Vendrá Papa Noel con algún LCD en la bolsa? La esperanza es lo último que se pierde.
Leandro Zanoni
autor de eBlog.com.ar
