
Se sabe que el ex motonauta y actual candidato del oficialismo a gobernador de la provincia de Buenos Aires llegó a la política apadrinado por Carlos Menem. Después supo flotar con Fernando De la Rúa, Eduardo Duhalde y llegó a lo más alto cuando se convirtió en el vicepresidente de Néstor Kirchner. Sin embargo, nadie sabe cómo hizo para llegar tan lejos con su estilo parco, serio y aburrido. Nunca dirá en público nada comprometido y es un experto en el arte de pronunciar lugares comunes y frases hechas. Ese estilo hace acordar mucho a De la Rúa. Pero sus modos no es lo único en común que Scioli tiene con el ex presidente. También eligió como asesor de campaña al mismo publicitario: Ramiro Agulla.
El autor de la famosa frase «dicen que soy aburrido» asesora de manera externa a la agencia Braga Menéndez, encargada de la campaña de Scioli. Supervisa, edita y escribe frases para spots televisivos y radiales que son sistematicamente modificadas por Scioli hasta vaciarlas de contenido. El estilo timorato («le tiene terror a Cristina», dicen) y conservador del candidato contrasta con la del publicitario, que se caracteriza por arriesgar y romper moldes. Pero a veces se va del otro lado. Una de las frases para un spot que presentó fue: «A vos te hablo, Paco, si tenes nombre de varón tambien tenés que tener corazón». Fue rechazada.
Otra de las frases que ordenó cambiar Scioli era: «Conozco la realidad porque me la contaron ustedes, no las encuestas». ¿El motivo? «Para que no se enojen los encuestadores». También le bajó el pulgar a otros spots por «fuertes» cuando no decían nada jugado ni provocador. Una de las frases latiguillo era: «Viene Daniel, llegan las soluciones» y los spots hacían referencia a la desocupación que había en 2002 y a la inseguridad. «Yo también tengo una hija», decía Scioli cuando le hablaba a los padres de hijos que se iban a bailar.
