Alejandro Seselovsky, periodista de la revista Rolling Stone, está un poco loco. Hace varios meses, se internó durante treinta días en un call center, disfrazado de telemarketer para relatar los detalles del día a día en un blog. Todos los días, a las seis de la mañana, Seselovsky se alistaba en el call center, se ponía los auriculares y atendía llamados. Sin que nadie supiera que era un impostor.
Esto me dijo ayer por mail:
«Nadie sabía que yo era periodista. Sobre el final, se lo conté a un compañero, esperando que eso produjera algo interesante en el relato, pero todo lo que obtuve fue un: -mirá vos.
Lo mejor: la posibilidad de contar las cosas desde el frente de batalla, es increíble los detalles de los que te apropiás estando allí.
Lo peor? el sueño, todo un enemigo».
Link:
Diario de un telemarketer
