Maxi Tomas, editor del suplemento Cultura de Perfil, es un apasionado de la crónica como género. Por eso se puso el buzo de DT y se mandó a seleccionar los textos de este libro que sale en pocos días. «La Argentina Crónica. Historias reales de un país al límite» (Planeta), reúne los mejores textos de algunos de los más talentosos cronistas que aparecieron por acá en los últimos años (Bilardistas, Bianchistas y Menottistas mezclados). Entran a las páginas, entonces, catorce jugadores diferentes, entre ellos: Cicco al arco, Josefina Licitra, Cristian Alarcón, Leila Guerriero, Alejandro Seselovsky, Pablo Plotkin, Gonzálo Sánchez (el cabeceador, obvio), Reymúndez, Riera, Martín Sivak, Esteban Schmidt, Julián Gorodischer y Hernán Brienza. Hay suplentes y por si fuese poco, el prólogo está escrito por el capitán veterano del equipo: Martín Caparrós.
Todas las crónicas ya fueron publicadas en revistas locales y extranjeras y además, cada autor responde un cuestionario sobre el género.
Un adelanto de la tapa:

Por otro lado, nos enorgullece que, de alguna manera, eBlog forma parte del libro. En la introducción, Maxi Tomas cita un extracto de la extensa entrevista que le hicimos a Caparrós el año pasado, donde habló de la importancia de la crónica.
Aquella vez, el autor de El Interior, dijo:
?La crónica no es sólo un lujo narrativo, también es una posición política? quiero decir, frente a esta decisión de los grandes medios de actualidad de postular que importa lo que le sucede a la gente que tiene poder, la crónica habla de otro tipo de gente. Para las personas comunes, la única posibilidad de salir en los diarios es un choque de trenes, un crimen pasional o algún que otro accidente. Sin sangre es muy difícil que una persona común salga en los diarios. Los que salen en los diarios son los que tienen poder. Políticos, económicos o del espectáculo: actrices, futbolistas, modelos, etc. Y eso postula una idea muy fuerte del mundo: que lo que importa es lo que le pasa a la gente que tiene poder. Eso es lo que te está diciendo el diario todo el tiempo. Marca agenda y marca una forma de ver el mundo. En cambio la crónica habla de otra gente. Y en ese sentido me parece muy política?.
