El presidente Néstor Kirchner logró que lo único que importe ahora de cara al balottage porteño es discutir quién fue menemista en los 90, quién fue amigo de Menem y quién trabajó en aquel gobierno. Como si Menem hubiese gobernado al país en soledad durante 10 años, sin el apoyo de ningún político o empresario. Como si Kirchner no hubiese sido uno de los beneficiados con la privatización de YPF y el 1 a 1 para depositar 600 millones de dólares en el exterior. Como si Filmus no hubiese sido asesor en la cuestionadísima gestión de ex intendente Carlos Groso.
¿Quién asesora -si es que hay alguien- tan mal al presidente? El efecto boomerang puede ser contundente. Es entendible que Kirchner apoye a su candidato y que hasta dedique su tiempo opinando todos los días sobre Macri, pero ¿acaso el presidente cree que todos los que vimos estas imágenes en YouTube (80 mil personas) somos estúpidos?
¿Insistirá Kirchner con eso de que Macri es Mauricio y amigo de Menem?

(poster realizado por Tic Espor)
