En un reportaje en el diario La Nación realizado por la periodista Susana Reinoso, Jorge Lanata dijo, entre otras cosas, lo siguiente:
«Un periodista no tiene que estar ni siquiera afiliado a un partido político. La degradación en esta profesión hizo que empezara a ser normal que, por ejemplo, existan periodistas que hacen prensa para un diputado o una distribuidora de cine. Me parece mal. En los 70 había una visión militante del periodismo. El compromiso tiene que ser con la verdad. Lo que pasa es como nunca antes hoy existe un alineamiento del periodismo, como no había visto desde la dictadura. Hay un grado de censura alevoso. Es lamentable que la gente termine siendo comprada por las circunstancias».
Cuando enumeró «periodistas que hacen prensa para un diputado o una distribuidora de cine, tal vez se olvidó de los periodistas que ponen su voz en las campañas de, por ejemplo, Sprite, que pertenece a una multinacional norteamericana como The Coca Cola Company. Ojo, no digo que esté mal poner la voz para una campaña publicitaria y que te paguen muy bien por eso. Al contrario, creo que está muy bien. Lo que quiero decir es que no suena muy bien que digamos hacerlo y después despotricar contra otros periodistas (y no dar nombres) que hacen prensa y por la «degradación de esta profesión».
El compromiso tiene que ser con la verdad. Estamos de acuerdo.
