Fines de 1989. El gobierno de Raúl Alfonsín agoniza por la hiperinflación. Los precios suben todos los días. El dolar se dispara. Era imposible saber cuántos Australes costaba cualquier producto. El supermercado Carrefour tenía «el precio más bajo» (su famoso slogan) pero las ofertas diarias se hacían difíciles en un momento tan complicado.
Un joven publicitario llamado Ernesto Savaglio propuso este aviso provocativo, que desató un pequeño escándalo en aquella época. La bajada decía «tenemos el precio más bajo. Lea estos precios y decida. O acaso le gusta que le rompan el presupuesto?».
El aviso en los diarios duró sólo ese día, pero Savaglio retuvo al supermercado como cliente durante quince años y pocos años después se convirtió en uno de los publicitarios más importantes del país. Desde hace diez años se dedica a la comunicación política y trabajó para las campañas de López Murphy, Mauricio Macri, Sergio Massa y Daniel Scioli, entre otros.

