El 5 de junio, Argentina empató 1 a 1 con Italia en el estadio Cuauhtemoc de Puebla. Maradona hizo un impresionante gol a los 33 minutos que se convirtió en el mejor del mundial hasta ese momento. Nadie sospechó que días después vendría otro aún mejor.
El equipo de Bilardo sorprendió a todos, mostrando un gran nivel. La clasificación estaba a la vuelta de la esquina.
Después del empate, Maradona intercambió camiseta con Salvatore Bagni, el jugador que lo marcó durante los noventa minutos y que además era su amigo y compañero en el Nápoli. Un día antes del triunfo frente a Uruguay, Diego estuvo todo el día con la casaca Azzurra puesta y le trajo suerte. Por eso, siempre antes de los partidos a partir de octavos de final, Maradona desfilaba por la concentración argentina con la camiseta de Bagni.
Después del partido, un diario italiano lanzó la versión de un supuesto arreglo entre Argentina e Italia. Maradona contestó: ?Entonces que me devuelvan todo lo que corrí en el primer tiempo cuando había que empatar?.
Maradona estaba convencido del potencial de la selección italiana. Incluso, llegó a apostarles un reloj y plata a los periodistas presentes en la concentración argentina, a que Italia le ganaba a Francia en octavos de final. Perdió Italia 2 a 0 y Maradona debió pagar. Los periodistas lo tentaron a apostar nuevamente, pero, entre risas, se excusó: ?No apuesto más por nadie. Si sigo perdiendo plata, me voy a quedar sin los viáticos que nos pagan acá en México?.
En las fotos, durante el partido junto al jugador italiano y de yapa la tapa de la revista italiana Guerin Sportivo.

