3 abril 2010

Los distintos usos de FormSpring.Me

Por El Capitán Intriga

Vuelvo a eBlog para ponerle un poquito de onda a esto mientras Lalo intenta conseguir la tapa de la NME de abril para postear como si fuera noticia. Esta vez vine para contarles algunas vueltitas de tuerca de FormSpring, el sitio que fue furor hace como un mes y que de a poco va decantando hacia otros usos. Se trata, en pocas palabras, de una herramienta que permite realizar preguntas y comentarios de manera anónima a alguien, que puede elegir contestarlos o no.

Si bien en la mayoría de los casos terminó siendo una red social dedicada al ego, su proliferación también dejó algunos usos más interesantes. Por ejemplo, en su  FormSpring, Julieta Venegas tomó un contacto más cercano con sus fans y respondió inquietudes que quizás un reportaje convencional no levantaría. Además, le permite tender puentes impensados:

+¿Tocarías con Charly García?

soy demasiado fan, pero charly me da miedo!

+ jajjaa..me quede pensando… Por que te da miedo charly??

es un excelente musico y compositor, pero esta loquito jeje Amo a charly!! especialmente clics modernos, piano bar, yendo de la cama al living, pero si! me da miedo! pues porque siempre ha sido muy loco no? es parte de su encanto!

El filósofo favorito del macrismo Alejandro Rozitchner tampoco se aguantó las ganas de tener el suyo y lo utilizó para reflexionar largo y tendido en su particular estilo, con frases e ideas que uno sólo puede creer que las pone para crear polémicas y llamar la atención. Por ejemplo, les pongo una respuesta provocativa para que discutan en la mesa de Pascua (juro que también es textual):

+¿Qué es el Peronismo?

Supongo que habría que decir que el peronismo es un partido político, pero sabiendo que su vocación de poder supera al respeto de las normas de la democracia (o gobiernan ellos o no dejan gobernar a nadie), podríamos poner en duda esta afirmación. Es una mafia lícita, una hermandad con arquetipo fascista que reivindica el lugar social del «pueblo» (actitud propia del fascismo), para promover a veces un cierto crecimiento social y otras veces desmejoras de la situación nacional, a la que arrasan si en sus pujas internas o externas conviene hacerlo. Es un grupo de pícaros, a veces inteligentes y a veces no tanto, de los que uno se hace amigo porque los quiere, con los que se puede comer asados y tomar vino. Un movimiento social que mira a la ley con sorna, como diciéndole «hermana, somos pocos y nos conocemos mucho». Un grupo de idólatras de cadáveres, basado en el respeto que sus padres tuvieron por el líder principal del movimiento, un musoliniano que adaptó la obra teatral del fascismo italiano al escenario argentino. Y, por supuesto, me encanta la descripción de Borges: «Los peronistas son personas que se hacen pasar por peronistas para sacar provecho». Este movimiento puede tanto hundir al país como rescatarlo, siempre parcialmente. Ambas cosas las ha hecho y probablemente las siga haciendo.

En fin. En otro plan, claramente, la semana pasada lanzamos con Elen y melquiades un Consultorio Sentimental por FormSpring, en el que se puede aprovechar el anonimato para expresar las penas de amor.

Es puro autobombo nombrarlo acá, pero me pareció que este caso que llegó hace un ratito vale la pena:

Hola chicos!

Soy un blogger famoso y criticado en Internet, pero las chicas no se me acercan o lo hacen por interés, por un link o una pauta de mi compañía de avisos en la web, ¿qué hago?

Gracias,

L.Z.

La respuesta, después del salto

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2 abril 2010

De la muerte y los impuestos

Una frase muy conocida de Benjamín Franklin decía: «la muerte y los impuestos son ineludibles».

Los primeros dos datos que me quedaron grabados a fuego cuando me puse a leer sobre Finlandia fueron contundentes: ostenta ser el país menos corrupto del mundo, según el ranking anual de Transparency Internacional. Con 9,7 puntos sobre un ideal de 10, encabeza la tabla de posiciones. Nuestro país, la Argentina, apenas araña los 2,5 puntos y estamos en la zona del descenso directo: puesto 108, sobre un total de 143 países relevados.
En la administración pública finlandesa la coima es casi inexistente. Se recuerdan dos casos de funcionarios que sucumbieron a la tentación. La Corte Suprema falló en su contra pero no los encarceló. Fueron despedidos y obligados a devolver los regalos: un pasaje en avión para ellos y sus familias.
Además de por la honestidad de su pueblo, el país también es conocido por su firmeza a la hora de cobrar impuestos. Todos pagan, desde un juez hasta el presidente. El monto se ajusta de acuerdo al sueldo de cada uno, pero nunca baja del 30 por ciento y puede llegar, entre los que más ganan, a casi el 60 por ciento. No existen las jubilaciones de privilegio y no hay pobreza, ni mucho menos miseria. Por supuesto que tampoco inseguridad. La última vez que murió un policía fue en 1997 y la anterior, más de veinte años antes.
Una multa por tirar un papel en la calle puede alcanzar los 50 euros y las infracciones de tránsito se pagan en el momento, según la infracción pero también según tu sueldo.

Pero el otro dato que me impactó es que Finlandia ocupa también la pole position en cuanto a suicidios por año, junto a Estonia, Letonia y Lituania, entre otros países nórdicos. Después de que en 1991 batieran el record en cantidad de suicidios adolescentes, en los últimos años lograron bajar las cifras de 50 hombres por año a menos de 20. Nadie puede explicar exactamente las razones del descenso en las cifras, pero si se sabe que casi todos los suicidios son por depresión y alcoholismo. El consumo de alcohol aumentó de manera constante en los últimos 20 años. Aunque, por supuesto, las razones que llevan a alguien a dejar de vivir son varias y un tanto más complejas.
Con caminar durante dos días Helsinki, la capital de este país, uno puede sospecharlas. Llegué justo para la llegada de la primavera y la temperatura nunca subió de cero grados, nevaba y a las cinco y media de la tarde ya oscurecía. En invierno, me contaron, la temperatura puede llegar a los treinta bajo cero, al mediodía se hace de noche y no queda nadie en la calle. ?Es muy duro vivir en la oscuridad todo el tiempo, casi no se puede salir?, me dice un taxista albino de 25 años, mientras maneja un moderno y lujoso Mercedez Benz y manda un sms en cada semáforo.

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2 abril 2010

Ni nativos ni inmigrantes: usuarios

Que nativos ni nativos! El tipo con sesenta y pico de pirulos lee libros en un e-reader. Y se la banca. Después de media hora sentado en la plaza Leicester en Londres, apagó su reader, se paró y se fue caminando tranquilo por donde vino.

cuando se iba, el señor dijo algo así como «editorials: you have inside!»

Más fotos por Londres en Facebook

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2 abril 2010

Tu recuerdo de Malvinas

Tengo muy pocos recuerdos de la guerra de Malvinas, pero todos muy nítidos. Tenia casi seis años en abril de 1982 y los flahses informativos interrumpían mis dibujitos, que veía religiosamente todas las mañanas. Recuerdo a mis hermanas mayores tejiendo bufandas para los soldados y muchas banderas celestes y blancas y escarapelas por todos lados. «Las Malvinas, argentiiiinaaaas», cantábamos la marchita con mi otra hermana, Eleonora, un año mayor que yo.
Me acuerdo que, cuando perdímos, una tía dijo indignada que no nos andaban las escopetas y que ellos tenían calentadores a pilas para zafar del frío.
Recuerdo bien aquel programa de TV con Pinky y Cacho Fontana, que después, ya de grande, supe que se llamó 24 horas por Malvinas y era para recaudar fondos y, de paso, exaltar el espíritu patriótico de la audiencia. Decenas de famosos se juntaron a cantar el Himno Nacional y donaron objetos personales para los fondos. Susana, Maradona… todos aportaron lo suyo para ayudar. Pero, como se supo años después, la mayoría de ese bautizado «fondo patriótico» nunca llegó a destino…
También me acuerdo del Mundial de España ´82, jugado en el medio de la guerra y la decepción de mi familia por haber perdido tanto -y tantos- en tan poco tiempo.

¿Cuál es tu recuerdo de Malvinas?

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2 abril 2010

El periodismo durante Malvinas

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Durante la madrugada del 2 de abril de 1982, la Argentina invadió las Islas Malvinas y le declaró la guerra a Gran Bretaña. Ese mismo día, miles de personas fueron hasta la Plaza de Mayo a ovacionar a Leopoldo Galtieri. Exultante por un patriotismo desmedido, la multitud aplaudió las soberbias palabras del militar: ?Si quieren venir que vengan, les presentaremos batalla?.
Margaret Thatcher pasó a la ofensiva y la Organización de las Naciones Unidas (ONU) pidió que cesaran las ocupaciones y que ambos países se prestaran a la negociación. Mientras tanto, en la Argentina la gente donaba joyas y dinero y tejía ropa para los soldados.
El canal estatal ATC organizó un programa especial conducido durante un día completo por Cacho Fontana y Pinky llamado 24 horas por Malvinas. El programa era para recaudar fondos y, de paso, exaltar el espíritu patriótico de la audiencia. Decenas de famosos se juntaron a cantar el Himno Nacional y donaron objetos personales para los fondos. En representación de Maradona, Jorge Cyterszpiller entregó un cheque de cien millones de pesos de aquel entonces. Según el libro Estamos en el aire, que repasa minuciosamente la historia de la televisión argentina, aquel programa especial logró reunir algo más de un millón y medio de dólares.

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1 abril 2010

Breve historia del deporte argentino

Y hablando de Roma. Ezequiel Fernández Moores me escribe para contarme de su nuevo libro. Breve historia del deporte argentino (El Ateneo) se trata de contar en nueve capítulos (272 páginas) «desde las prácticas deportivas de los aborígenes hasta los desafíos del presente».
El prólogo está escrito por el uruguayo Víctor Hugo Morales. «Muchos de los lectores, acaso la gran mayoría, quizá estén iniciando el descubrimiento formidable al que conducen estás páginas», dice el periodista y relator.

En un reportaje a Telam, Ezequiel cuenta: «Me impresionó ver de qué modo ya en las primeras manifestaciones del deporte organizado de argentina los sectores más poderosos buscaron controlar al deporte. Una confirmación, por si hacía falta, que deporte y política siempre estuvieron de la mano en este país».

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31 marzo 2010

Fútbol para todos

En eBlog somos fanáticos de las columnas que escribe el periodista Ezequiel Fernández Moores en La Nación deportiva. No dejen de leer la de hoy, sobre fútbol y discriminación.

Boca posa antes del superclásico y las fotos apuntan a Riquelme, Palermo y compañía. Pero allí también está Melina, que cursa un terciario en la universidad junto con Diego, su novio. Y están María Eugenia, Mercedes, Fiorella y Martín, todos estudiantes en escuelas comunes. Y Santiago, que el día previo publicó en el diario Olé una entrevista con Riquelme. Román lo reconoce y lo toma de la mano. Intenta agruparlos para que salgan en la foto. Como pueden, muestran el cartel: «El aula común es de todos». Unos metros más atrás está Ezequiel. «Justicia para Martín», dice su cartel. Ezequiel («Zequi», como le dicen sus padres) es el más pequeño del grupo. Tiene diez años y está en el tercer grado de una escuela común. Analiza oraciones, sustantivos, adjetivos. Suma, resta, multiplica y divide. Juega al fútbol en la plaza. Es hincha de Huracán. Dos veces por semana recibe clases de psicopedagogía y fonoaudiología. Todavía le cuesta hablar fluidamente. Zequi, igual que Melina, María Eugenia, Mercedes y el resto nacieron con el síndrome de Down. Están en la Bombonera, bajo la lluvia, para pedir que todos los niños con síndrome de Down tengan posibilidades de estudiar en aulas comunes.

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