Eso me dijo Nazarena Vélez cuando dejé de lado los prejuicios y la entrevisté hace poco más de un mes. La busqué para que me explicara cómo hace para estar siempre en boca (y en ojos) de miles, sobre los medios, para que dejara ese personaje por un rato y cuente quién es ella realmente. Nos encontramos dos veces en una semana. La primera, en su camarín del teatro de la avenida Corrientes donde protagoniza una comedia, mientras un peluquero le acomodaba una gran peluca rubia que ella llama “gato”. La segunda vez, vino ella misma al barsucho de al lado de mi casa. Charlamos varias horas, se confesó como nunca antes, lloró un par de veces hablando de su infancia, su abuelo y sus hijos. Hablamos de los peligros de exponerse tanto y jugar con cartas muy altas. La tiene muy clara a nivel profesional, a pesar de su inseguridad galopante y de sus pifies crónicos en el amor.
Hoy la nota salió en VIVA, la revista dominical de Clarín. Algunas frases y otras que quedaron fuera de la edición final:
“Sé que me voy a morir joven”
?En casa, mi papá siempre nos habló muchísimo de cómo era la historia de los milicos, el peronismo, Evita. Nunca nos impusieron ninguna ideología. Aunque hoy la UCR esté en baja, yo estoy muy orgullosa de mis raíces”
¿Es cierto que te casaste virgen?
Sí, a los 18 años, te lo juro. Es más, solamente le había dado un beso a un pibe del colegio donde yo iba, el Juan José Obrero. Era horrible, pero súper canchero. No me daba ni cinco de bola, pero un día se me acercó, me dio un beso con un lengüetazo tremendo. Me dio tanto asco que por dos años no volví a dar ningún otro beso. El segundo fue a los 17: automáticamente me puse de novia con Alejandro, el papá de mi hija Bárbara, y me casé.
“No me imagino haciendo otra cosa, no sé si podría. Amo lo que hago. Le meto huevo a todo. Desde un programa de TV hasta un show erótico, el teatro hasta hacerme la loca para una tapa de revista”.
“Tengo una moral marcada y una conducta muy firme. Me criaron así. Siempre mis viejos me hablaron muchísimo en ese sentido, nos criaron con valores muy firmes. Gracias a eso puedo estar en este ambiente que es tan complicado y una tiene tantas tentaciones, de dinero, de poder, de que se te suban los pajaritos a la cabeza, de egos. Yo le debo la vida a mis viejos y a la manera en que me educaron. No tengo nada de que quejarme. El cachetazo que me ligué se los agradezco”.
“Soy muy bicha, sé revertir las cosas. Si estamos en un boliche y veo que estás mirando a la mina que está al lado, ¿te pensás que voy a hacer un escándalo? No. Te la hago tres veces peor. Voy, miro un tipo y hago que vomites sangre. Vamos a ver quién revienta más de los dos”.
Además, Infobae levantó algunas frases de la entrevista.
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