Es extraño. Cada día surgen más palabras con connotación negativa utilizadas para expresar algo positivo.
Hoy podemos escuchar sin asombro que «La fiesta estuvo terrible» y todos entendemos sin problemas que la noche estuvo espectacular y nos lamentamos no haber estado presentes.
También para esos casos se están usando mucho las palabras infernal o infierno. «El partido fue un infierno«, nos dicen después de en un emocionante 3 a 3.
«Me aniquila«, me dijo un amigo, cuando me describió las generosas medidas de una mujer que le quitaba el sueño. «Me encanta, mal, está terrible«, concluyó.
¿Y cuando escuchamos nada cada tres palabras? Hay algo más negativo que la palabra nada?
«Y bueno…mmm… nada. Se fue y me dejó esperando en la puerta… nada, todo bien…«.



