Llegando al downtown de Manhattan está el famoso barrio SoHo (South of Houston). Se dice que allí nacen gran parte de las tendencias de la moda mundial, ya que todos los días un pequeño ejército de «coolhunters» se camufla por esas calles para observar desde lo que la gente se pone encima hasta cómo habla, qué uso le da a su celular y cualquier otra costumbre que deba ser detectada. Después, los mejores diseñadores y publicistas crearán en base a, entre otros factores, lo que en el SoHo pasa.
El barrio está compuesto por no más de 10 manzanas muy desparejas. Una cuadra puede tener 300 metros y otra veinte. Antes era una zona de fábricas que quedaron abandonadas. Pera reproblarlas, en los ´70 el gobierno se las entregó a la gente de pocos recursos y a todo aquel que quiera tener un techo a cambio de un pago mínimo por mes y cero impuestos hasta hacerse acreedores. Por eso el lugar se llenó de artistas, bohemios, punks, drogones, inmigrantes, yuppies («young urban professionals») y cualquier otra mezcla de razas culturales. El SoHo, en los años `80, se hizo famoso. Allí nacieron los «loft», porque los recién llegados repartían el baño, el living, la cama y la cocina en un enorme ambiente único con techos altísimos y grandes ventanales.
Hoy, el SoHo se convirtió en el lugar más cool y chic de New York. El metro cuadrado, lejos de otras décadas, es uno de los más caros y compite de igual a igual con el precio de un departamente de la Quinta avenida. Algunos dicen que ya no es lo mismo, que se sacrificó toda esa rara mezcla que había en los `80 por esto que hay ahora, un lugar limpio y seguro donde uno puede comprar en Armani y el Apple Store. La zona está plagada de locales de ropa chiquitos y de las grandes marcas, edificios bajos de ladrillos de todos colores, con esas escaleritas típicas que unen en diagonal a los balcones, restaurantes, estudios de fotografía y galerías de arte. Todo en el Soho tiene su toque artístico y la gente tiene mucha onda. Caminás junto a modelos, escritores, negros, famosos, chinos, empresarios y miles de turistas que no paran de comprar y sacar fotos al lugar más loco de la isla.
Hasta el SoHo fui hoy a la hora del almuerzo para encontrarme con dos jóvenes periodistas argentinos. Pero eso es para otro post.
Fotos caseras del Soho
Leer Más