10 diciembre 2007

Genesis en Buenos Aires

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El viernes fui al Teatro Coliseo ver a Bad Dreams, la banda argentina tributo a Génesis, del cual soy un admirador desde mis primeros años de adolescente. Fui con un prejuicio y casi sin expectativas. Me costaba imaginar que cualquier otro grupo que no fuera Génesis pudiera interpretar aquellos temas viejos de la mítica era previa a que Peter Gabriel abandonara el barco. Génesis atravesó transversalmente las décadas del ´70, ´80 y ´90, tanto con melodías complejísimas de más de 15 minutos y también con canciones hiteras ochentosas. ¿Cómo imitar las canciones de, por ejemplo, el glorioso Selling England by the Pound, de 1973? Con esas dudas fui hasta el Coliseo, pero Bad Dreams me tapó la boca. Cada uno de sus cinco integrantes cumplieron a la perfección su tarea y lograron -por momentos- conectarse entre sí para brindar un show parejo, que no decae nunca en las dos horas y monedas de duración. Génesis estuvo en Buenos Aires.
Bad Dreams retrocede en el tiempo para tocar la imposible Firth of Fifth (gran trabajo del pianista Jorge Tenesini en la intro) y I Know what I Like completa (los que la conocen saben de qué estamos hablando). En el medio, el batero Sergio José Da Rosa se luce con una réplica casi exacta del duelo de baterías que Phil Collins hiciera con Chester Thompson (el baterista soporte en las giras, cuando Collins se va al micrófono con la pandereta) durante la gira de 1992, plasmada en los dos discos en vivo «The way we walk».
Después y durante todo eso, Bad Dreams recorre los años ´80 con canciones de los discos Duke (Turn it on again), Abacab, Génesis (That´s All y Mama, con la que abrieron la noche y donde el cantante Gabriel Agudo se luce, impecable) y el premiadísimo y hitero Invisible Touch (Land of Confusion con clip incluído y una potentísima versión de Tonight, Tonight, Tonight). El show cierra con Afterglow, la balada que le pone el moño al viejo disco Wind & Wuthering (1973).

Tal vez una de los méritos más grandes que tiene esta banda es que no intenta imitar ni disfrazarse de Génesis, como sí lo hacen otros grupos tributos. Estos son verdaderos músicos que saben lo que hacen y disfrutan de la música. Le ponen su sello personal pero jamás alteran las melodías originales -ni pecan de pretenciosos- y respetan a rajatabla los acordes del grupo británico. El cantante demuestra chispazos de talento cuando deja en claro que, si el quiere, puede imitar a la perfección los gritos y agudos de Phil Collins y los graves de Gabriel. Pero, además de eso, logra ponerle su propia voz a las canciones sin modificarlas.

Un pedacito de «That´s All» grabado con celular:

Me sorprendió ver entre el público mayormente cuarentón a varios «chicos» de veintipico con remeras de Génesis. Nunca había visto fans del grupo, que se emocionen tarareando las mismas canciones que las que me acompañaron durante gran parte de mi vida. Fue una noche casi mágica.

Links:
Sitio oficial de Brad Dreams
Sitio oficial de Génesis

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