¿Porqué para Clarín un argentino siempre tiene que ser protagonista directo o indirecto de algún hecho que ocurra en el exterior? Por ejemplo, «Un argentino en la NASA» y recuerdo otra, creo que de un argentino que había ganado un Oscar por los efectos especiales de una película (lo que Clarín no dijo en ese momento fue que el tipo (si mal no recuerdo, Eugenio Zanetti) vivía en USA hacía 20 años porque acá no le daban una puta oportunidad laboral). Pero cuando ganó el Oscar, obvio, fue tapa del gran diario. Y así hay muchas noticias más. Siempre hay un argentino en cualquier parte del mundo «demostrando el talento argentino». Para Clarín, sin decirlo explicitamente, los argentinos somos únicos, talentosos, el centro del mundo, los mejores. Siempre somos protagonistas. Y marketineramente está muy bien. Porque Doña Rosa, se compra el diario, infla el pecho, se le humedecen los ojos y se cree todo eso y confirma su ilusión de que, a pesar de todo, somos únicos nosotros, los argentinos. Tal como le enseñaron en la escuela de Perón.
Pero el colmo del chaubinismo pedorro lo leo hoy en la tapa:
«Una familia de Mendoza dice que Benedicto XVI es pariente cercano»
En el copete dice: «Son 3 hermanos de apellido Ratzinger. Creen que el Pontífice es primo de su abuelo».
¿No es increible?
Pero hay más. En la nota el periodista (el corresponsal de Mendoza, Rafael Morán) escribe que (cuando supieron la noticia del nuevo Papa) «el taller mecánico de los hermanos Ratzinger entró ayer en estado de agitación».
Aunque apenas empieza la nota, aclara que: «no hay constancias documentales de que el Pontífice es pariente de los Ratzinger mendocinos, pero exhiben fotos firmadas que el nuevo jefe de la Iglesia Católica les remitió en los últimos años» (?)
Supuestamente es primo abuelo, el autor dice que no hay cartas porque el abuelo las quemaba al leerlas y no sigo leyendo la nota porque me da risa. El parentezco está muy tirado de los pelos…y miren la foto!

Que suerte que el nuevo Papa no fue argentino! Imaginen a Clarín durante meses entrevistando a todos los sobrinos nietos y compañeritos de colegio y amigos del barrio y a la señora (llamada Doña Rosa, que casualidad!!) que le vendía sus caramelos a escondidas.
